Hoy en medio de mi acostumbrada búsqueda de "no se que" en internet, de todas las noches, me encontré con un blog interesante dirigido a la psicologia y a la diversidad (del género) en especial. Leí un artículo corto, pero conciso que abordaba el tema de la creación de espacios culturales, sociales, amigables para la comunidad de gente diversa; me gusta el respeto que esta frase "gente diversa" le ofrece a los no-heteroxuales.
Leer este artículo, y por meras casualidades de la navegación cibernauta, me hizo pensar en esa constante búsqueda en la que creo estamos todos por encontrar un espacio propio para expresarnos, compartir, actualizarnos y relacionarnos; esa que nos acerque a una zona de confort activa. El artículo concluía de una forma que me retó: "alquien se anima a hacer..."
Constantemente, me estoy preguntando: qué hacer? y no es exactamente que no tenga norte o que no sepa hacia donde ir. Pienso que intento encontrar nuevas salidas, rutas de escape, vias alternas para existir de manera fluída, ligera. Tampoco tiene que ver con no sentirme cómoda con quien soy o con el diario de mí que experimenta sino con una necesidad de cambio o evolución.
Me doy cuenta que no soy la única que se siente atrapada en una masa de cotidianidad y no porque mi vida sea aburrida o estática, más bien porque las opciones que existen o las que estan a mi alcanze son tan corrientes.
Resulta curioso para mi analogía en esta noche las multiples formas en las que todos somos motivados por esos factores de la adolescencia que viajan en una nave de constante búsqueda, aceptación. Tal vez simplemente la vida existe solo para seguir buscando aunque a diario encontremos y de muchas formas.
Un aplauso para esa gente que todos los días es un nuevo comienzo, para la que cada despertar es un nuevo reto y para quienes encuentran la maravillosa forma de vivir buscando y encontrando sin parar.